Lejos de enmendarlo, lo único que por el momento se está haciendo en la plaza de Quijano es seguir apuntalando los respaldos de los bancos. Ayer, dos operarios de Hormigones Martínez recolocaban las vallas sobre los asientos. Nada más terminarse el parque, vecinos y responsables del Colegio San Roque se quejaron y dieron la voz de alarma. Los bancos se encuentran a una altura considerable y el respaldo es mínimo. Teniendo en cuenta que la plaza de Quijano era utilizada por los alumnos más pequeños del centro educativo que está próximo, finalmente se decidió vallar el parque.
Pero han pasado varios meses y no hay visos de que haya solución. El director del Colegio San Roque, Pablo Guzmán, no tiene esperanza de acabar el curso con la plaza abierta. Y lo lamenta, no sólo porque los niños no puedan salir al aire libre en sus ratos de patio; sino porque el próximo viernes queda en el aire la cremà de la hoguera infantil del centro. Si finalmente no se puede instalar allí, tendrán que pedir permiso para colocarla en la plaza del Puente.
Cartel por hoguera
Por otro lado, en la plaza de Santa Faz ha desaparecido uno de los carteles gigantes que anunciaba la exposición La Faz de la Eternidad, aunque aún está el esqueleto del vallado con los sacos de arena.
El motivo de que se haya quitado apenas dos semanas después de haberse puesto es la petición que ha hecho al Ayuntamiento la Hoguera Monjas-Santa Faz para poder plantar su monumento. Este es un año especial, por doble motivo: la comisión celebra sus 75 años de historia y, además, cuenta con una dama del Fuego, Elena Pastor.