El alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi, y su concejal de Urbanismo, Sonia Castedo, se despacharon a gusto ayer tras ser preguntados por los medios de comunicación sobre las críticas del PSOE en el Plan Rabasa. Se veía venir que, tarde o temprano, los populares arremeterían con dureza contra la actual dirección del grupo socialista como consecuencia del cambio en el sentido del voto respecto al proyecto para Rabasa. Ayer mismo ya hubo ocasión para que el PP incidiera en la contradicción de sus compañeros del PSOE. Fue en la Comisión Permanente de Urbanismo, donde se debía informar ya no sobre la adjudicación del Plan Rabasa, sino sobre el informe con la respuesta a las alegaciones. Los dos ediles socialistas, Manuel de Barros y Antonia Graells, votaron en contra de la propuesta de acuerdo, al igual que la portavoz de EU-l'Entesa, Susana Sánchez.