Eran las fiestas patronales en Crevillent y una menor de la localidad estaba paseando en compañía de su novio, en las proximidades de la avenida Gutiérrez Cárdenas el 4 de octubre del 2003, cuando, sobre las cinco de la madrugada, surgió un joven de la oscuridad. Portaba una barra de hierro en una mano y una navaja en la otra. Espetó al novio que iba a violar a su acompañante. El joven intentó defender a su pareja, pero el agresor le advirtió de que si se movía, lo mataría. El novio salió corriendo en busca de ayuda al cuartel de la Guardia Civil que está situada a poca distancia.
Mientras tanto, el supuesto violador llevó a la menor a un lugar más oscuro donde le golpeó la cara con una piedra para que no gritase. Luego la tiró al suelo, le quitó la ropa, le amenazó de muerte y la violó, momento en que los guardias civiles llegaron al lugar. El ADN del semen demuestra la autoría. El fiscal solicita para el acusado, H. C., 15 años de prisión por la agresión sexual, 10 meses más por resistencia a la autoridad y otros 18 por delitos de lesiones.