La Audiencia Provincial ha condenado a los facultativos E.L.M. y P.E.R. a una multa de 90 euros por un delito de lesiones, después de realizar una ligadura de trompas sin permiso de la mujer, según una sentencia hecha pública ayer. El tribunal también ha encontrado culpable al marido, G.B., aunque no se le impone ninguna multa, puesto que la querellante ha desistido en la denuncia.
Los hechos ocurrieron hace ocho años, cuando Raquel M.J. ingresó en la Clínica Hospital de Maternidad Acuario de Beniarbeig en situación de parto inminente. Mientras se preparaba para dar a luz, el procesado E.L.M., ginecólogo director de la operación, le preguntó a la parturienta y a su marido si les hacía una ligadura de trompas. La mujer se negó «puesto que deseaba tener otro hijo y que en cualquier caso ese no era el momento de tomar una decisión tan importante», según recoge la sentencia.
No obstante, cuando la mujer estaba en el quirófano, el ginecólogo volvió a insistir al marido, quien dio el visto bueno a la ligadura de trompas. Los médicos lo dieron por bueno y procedieron a la operación «sin haber obtenido el consentimiento por escrito de la parturienta».
Afortunadamente, la ligadura de trompas se ha revertido y la mujer está otra vez embarazada.