Representantes del instituto Severo Ochoa y del Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana (Cecova) firmaron ayer un acuerdo a fin de que se incorpore al centro educativo un enfermero que trabajará junto a la plantilla de profesores durante tres años. Esta circunstancia lleva al IES a ser pionero entre los centros valencianos, tal y como precisó el presidente del Consejo, José Antonio Ávila.
Entre sus funciones figurará realizar una evaluación inicial de los hábitos de salud y de las habilidades sociales de los estudiantes, que ya está en marcha, así como crear, modificar y adaptar los programas de educación para la salud en función de las necesidades o carencias detectadas y la edad de la población, dispensar labor asistencial y llevar a cabo un control y seguimiento de las enfermedades crónicas de los escolares, entre otros.
La mayoría de estas labores ya se venían realizando en el instituto por parte de un enfermero, Miguel Lázaro Valle. El Severo Ochoa fue el primer centro en la Comunidad Valenciana que reivindicó esta figura y que la ha venido incorporando anualmente durante cuatro cursos. En esta ocasión se ha pretendido dar un paso más al integrar al profesional en el centro por espacio de tres años.
Escuela de padres
Una de las actividades que mayor éxito ha cosechado en este tiempo han sido los talleres, tal y como comentó el director del instituto, Julián Fernández, quien indicó que en el presente curso se han ampliado a todos los niveles, excepto a los ciclos superiores, por sus edades.
Además se ha creado la escuela de padres y se instauró en un despacho una consulta de enfermería para atender las posibles incidencias o problemas que surgieran durante el periodo lectivo.
Por su parte la jefa de estudios, Elvira Quiles, destacó que los talleres organizados abordaron temas de interés para los chavales y los contenidos se adaptaron según sus edades. Los seminarios versaron sobre primeros auxilios, conductas adictivas, sexualidad, violencia de género, trastornos de la conducta alimentaria y educación en valores.
«Los estudiantes han disfrutado de los talleres más participativos y los tutores también lo han visto como una experiencia positiva que les ha permitido acercarse a los alumnos que, tras las sesiones, les consultaban sobre los temas», agregó Quiles.
La coordinadora de los programas de educación para la salud en la provincia, María del Mar Ortiz, valoró de forma positiva la labor asistencial del enfermero. Destacó que durante su estancia el presente curso académico ha recibido 40 consultas, entre noviembre y marzo. El 45% de las mismas tuvieron como origen heridas, contusiones y curas de heridas de piercings. El otro 45% estuvieron motivadas por mareos, cefaleas y crisis de ansiedad. En ambos casos se evitó el traslado de los alumnos a centros de salud y hospital.
El resto fueron consultas informativas sobre dos temas que preocupan a los alumnos; la sexualidad y el consumo de cannabis.