La Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos y de Clasificación de Envases de Elche, propiedad del Consorcio para la Gestión de los Residuos Sólidos Urbanos del Baix Vinalopó, sigue envuelta en la polémica. Una constante que ha acompañado al proyecto prácticamente desde que las instalaciones abrieron sus puertas. Ahora se ha producido un enfrentamiento entre EU y el PSOE. La edil Ángeles Candela aseguró que la planta está en condiciones de funcionar tras las mejoras que se han acometido -cierre de las instalaciones y aplicación de filtros biológicos de última generación-, mientras que el portavoz adjunto del equipo de gobierno, Alejandro Pérez, lo negó tajantemente.
Hace dos meses, representantes del Consorcio, entre ellos el propio Alejandro Pérez, visitaron las dependencias de la planta Ecoparque-2, ubicado en un polígono industrial de la localidad de Barberá del Vallés, en Barcelona. Es muy similar al de Elche, con la diferencia de que «no desprende el más mínimo olor» según el edil.
Es el modelo que quiere el Ayuntamiento para la Serra dels Cremats, y para ello, según el edil, «invertiremos lo que sea preciso. Nosotros estamos dispuestos a poner la parte que nos corresponde, y falta que la Diputación asuma la suya y que los técnicos nos hagan una valoración de lo que supondrá ese cerramiento integral».
Alejandro Pérez insistió en que «los biofiltros que se instalaron no mitigaron el problema. La planta no está en condiciones de funcionar, sigue generando olores, y mientras que no se garanticen las condiciones adecuadas que eviten molestias a los vecinos, el compost seguirá enviándose a Villena para su tratamiento. Quien necesita un reciclaje en profundidad es la señora Candela».
Precisamente, la edil de EU aseguró que si la planta no está funcionando es por la decisión «arbitraria», del equipo municipal de gobierno socialista. «La planta está ya preparada, pero nadie explica por qué no funciona al 100%. Se sigue enviandola materia orgánica a Villena para su tratamiento, generando un gasto extra que es un despilfarro».
En la propaganda que sobre las instalaciones está distribuyendo el Consorcio, las imágenes ofrecen una planta de compostaje cubierta. Se explica que «esta instalación permite la entrada directa de residuos orgánicos de la planta de tratamiento mediante cintas transportadoras, con una capacidad para gestionar 45.000 toneladas al año.
Candela recordó que el Ayuntamiento de Elche es uno de los socios mayoritarios en el Consorcio, y que por la tanto tiene mayor peso para adoptar o no las decisiones que sean necesarias sobre la planta. «Se está encareciendo el tratamiento a pesar de tener una planta ya preparada. Se hace el reciclaje pero el compost se lleva a Villena. Todo ello después de una inversión muy considerable -más de 1.700 millones de las antiguas pesetas-, sin que haya servido para disponer de unas instalaciones en las condiciones adecuadas».
Además de los residuos de Elche, la planta también recibe los de municipios como Aspe, Hondón de las Nieves, La Algueña, Hondón de los Frailes, Monforte, Novelda, La Romana y Santa Pola. Crevillent es el único municipio que no la envía.