El olor es insoportable a pocos metros, pero, cuando sopla el viento de levante, llega a todo el pueblo de Albatera. Los vecinos de esta localidad han denunciado los vertidos «ilegales» en la zona del Camino de la Colonización del Canalillo, unos vertidos de residuos orgánicos que según explica Jaime Pérez «echan aquí para después mezclarlo con tierra y abonar los campos». Este albaterense asegura que, «si las cosas se hicieran bien, si hicieran un hoyo para echar el estiércol, no habría problema, pero tal y como está es insoportable vivir en el pueblo, porque, sobre todo por la tarde, el olor llega hasta las casas».
La basura está a unos dos kilómetros de la localidad, aunque hay viviendas dispersas más cerca y el cementerio a pocos metros. El fuerte hedor hace que toda Albatera se impregne de él, sobre todo cuando hace viento de levante, ya que por esa zona pasan todas las corrientes. «Además, lo hacen aquí, al lado de la autovía, cualquiera que venga va a decir que vaya pueblo», se lamenta el vecino. Hace unos días, la Policía Local levantó acta de lo que está ocurriendo. El año pasado ocurrió lo mismo, sólo que en una zona aún más cercana a las viviendas, y el Ayuntamiento paralizó el vertido, por eso ahora piden que vuelvan a hacer lo mismo.
«Lleva más de quince días aquí y le echan las culpas a una granja que no tiene nada que ver, porque estos son residuos de personas», indica Pérez Alonso, que asegura que los responsables «lo compran para mezclarlo después con tierra y venderlo como abono. No nos importa que lo hagan, porque el estiércol es muy bueno cuando se mezcla con la tierra, pero que lo hagan bien».