Pepe Soler, entrenador del Águilas, hizo la siguiente valoración a la finalización del partido. «Lo peor que nos podía pasar era encajar un gol pronto por que así perdíamos la ventaja psicológica. Ese tanto nos ha hecho mucho daño. El segundo es que además entra solo. Parecía que el sueño se podía perder. Pero hemos mantenido un espíritu de lucha alto, y eso que hemos sufrido algunos hándicaps como lesiones. El equipo ha sabido recomponerse, pero el Alicante ha podido rematarnos. Afortunadamente no ha sido así», aseveró.
Soler prosiguió admitiendo que este resultado «nos da esperanzas de que en el Rubial, si salen las cosas como estamos acostumbrados a que salgan, podamos remontar el marcador».
El entrenador benidormense tuvo claro que su equipo, con el dos a cero estuvo contra las cuerdas, aunque aseguró: «Hemos asumido riesgos porque el 2-0 era muy difícil de remontar. Hemos empezado con un sistema que nos hacía daño y luego hemos vuelto a nuestro sistema, y nosotros nos hemos dedicado a jugar al fútbol. Creo que esa confianza del final del partido en nuestras posibilidades nos deja un resultado positivo para el partido de vuelta». «Hay que mantener la ilusión y la fe. Nos queda un partido de fiesta y esperamos poder disfrutarlo», concluyó el entrenador del Águilas.