Pepe Soler, entrenador del Águilas, hizo la siguiente valoración a la finalización del partido. «Lo peor que nos podía pasar era encajar un gol pronto por que así perdíamos la ventaja psicológica. Ese tanto nos ha hecho mucho daño. El segundo es que además entra solo. Parecía que el sueño se podía perder. Pero hemos mantenido un espíritu de lucha alto, y eso que hemos sufrido algunos hándicaps como lesiones. El equipo ha sabido recomponerse, pero el Alicante ha podido rematarnos. Afortunadamente no ha sido así», aseveró.