La unidad de ejecución número 1 de Benalúa Sur, que completa, a la espera de la operación de las harineras, la manzana de oro de Alicante, supondrá la construcción de, al menos, 597 viviendas. Son las previstas inicialmente en el proyecto. Sin embargo, podrán ser muchas más, tantas como los promotores apliquen el coeficiente de edificabilidad y su relación con la superficie de las viviendas al ámbito de actuación, en este caso, algo más de 71.000 metros cuadrados.
La reciente legislación urbanística de la Comunidad Valenciana permite modificar, incluso con el proyecto aprobado por el Ayuntamiento, la previsión máxima de viviendas. Dicho de otro modo, en el caso de Benalúa Sur, el cómputo de 597 viviendas surge teniendo en cuenta 120 metros cuadrados de superficie para cada unidad, lo que genera unas necesidades concretas de servicios para la zona. Ahora bien, con la Ley Urbanística Valenciana, los promotores de Benalúa Sur pueden modificar la superficie de las viviendas y obtener un mayor rendimiento. Es decir, están en condiciones de construir casas de 90 metros cuadrados que, aplicando el coeficiente asignado, permitiría edificar cerca de 800 viviendas, según informaron fuentes conocedoras de la legislación actual y de las posibilidades de Benalúa Sur. En el caso de que así fuera, y al margen del beneficio que pueda obtener el constructor, se genera un problema de prestación servicios. El plan está diseñado y aprobado el lunes para algo menos de 600 viviendas y no para 800. Esta normativa es de aplicación, por supuesto, a cualquier otro plan parcial, incluidos los ya aprobados.
Pendiente de la gasolinera
Tal y como adelantó este diario, la Junta de Gobierno Local dará el visto bueno el lunes a la reparcelación. Con esta decisión, la urbanizadora está en condiciones ya de comenzar las obras para crear los nuevos viales y delimitar las parcelas, entre ellas, la que corresponde al nuevo Colegio Benalúa. Su suelo es ocupado ahora, en parte, por la gasolinera, que será trasladada a otra parcela, cuya fachada recae a la calle Federico Mayo.
Obviamente, mientras no disponga de sus nuevos terrenos y pueda abrir la futura gasolinera, no cerrará la actual y, por lo tanto, la Conselleria de Educación no podrá edificar el centro educativo. Para conseguir agilizar el proceso, desde la Gerencia de Urbanismo se llamará al titular de la estación de servicio para que agilice el proyecto de su nuevo negocio, de forma que pueda ser estudiado por los técnicos antes de concederle la licencia.