El resultado del referéndum de Montenegro es aceptado por la comunidad internacional, pero el bloque de opositores a la independencia de la pequeña república balcánica, en una desesperada maniobra quizás dirigida desde las oficinas de Vojislav Kostuinica, mantiene su petición para que sea anulado el voto en decenas de colegios. «Sospechamos que hubo irregularidades y estamos obligados a eliminar todas las dudas», dijo ayer el líder del bloque unionista, Pedrag Bulotovic, al confirmar que impugnará el resultado antes de que venza el plazo dado por la Comisión Electoral.
El martes el presidente de la Comisión, Frantisek Lipska, dio a conocer los resultados provisionales que otorgaron el triunfo a la opción independista, que obtuvo un 55,5% de los votos. Pero el medio punto que hizo posible la victoria fue alcanzado sólo gracias a 2.900 sufragios.
20.000 votos
Según Bulatovic, el bloque a favor de la independencia obtuvo 20.000 votos en los colegios donde supuestamente hubo irregularidades. Por ello, pidió a la UE que «considere con seriedad» sus objeciones y advirtió que el desenlace del referéndum aún no ha concluido. «Espero que Bruselas no ignore nuestras demandas y que se efectúen las averiguaciones que hagan incontestable el resultado», dijo.
La decisión de impugnar el resultado en cinco ciudades, incluida la capital, Podgorica, fue adoptada tras conocerse la posición del primer ministro de Belgrado, Vojislav Kostunica, quien admitió de mala gana que su Gobierno estaba dispuesto a reconocer la independencia de Montenegro. Pero el político serbio advirtió que era necesario esperar al final del proceso de verificación.