Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de Guardia Civil que detuvieron el martes en Madrid a Manolo Saiz, el director deportivo del equipo ciclista Liberty Seguros, le hallaron en el momento del arresto un maletín con 60.000 euros en metálico, entre la moneda de curso común en la Unión Europea y francos suizos. Junto a Saiz se encontraban Eufemiano Fuentes y José Luis Merino Bartres, que portaban una bolsa con sustancias dopantes, entre ellas anabolizantes.
Los investigadores sospechan que Saiz iba a cerrar un trato con Fuentes y Merino y que sus detenciones lo impidieron, aunque queda por clarificar si la elevada suma iba a ser entregada a los médicos por el contenido de la bolsa incautada o si además se estaban pagando «autotransfusiones» ya realizadas o que se iban a practicar. En todo caso, la sombra se cierne sobre los corredores del Liberty Seguros en el Giro de Italia, competición que se inició el 6 de mayo y concluirá el próximo domingo.
Precisamente, el hecho de que Saiz sea un «cliente» de la red de autotransfusiones y no un miembro de la misma es la razón por la que el juez ha decidido poner en libertad al director del Liberty Seguros antes de que se agotase el plazo máximo de 72 horas que marca la ley para mantener al detenido en privación de libertad, precisaron las fuentes consultadas. Saiz tendrá ahora que acudir a la plaza de Castilla cuando le requiera el titular del Juzgado Central de Instrucción número 31, encargado de las diligencias.
En principio, otro de los detenidos, José Ignacio Labarta, adjunto al director deportivo del equipo Comunidad Valenciana, desempeña un papel similar al de Saiz en la trama. Ambos realizaban presuntamente las gestiones para que sus corredores pudieran beneficiarse de la sangre tratada para ganar en hematocritos y mejorar su rendimiento en plena competición.
Sin embargo, los detenidos que supuestamente se enriquecían con la trama son los médicos Eufeniano Fuentes, con una dilatada experiencia en el ciclismo y otros deportes, y el hematólogo José Luis Merino Bartres. Los cuatro registros en Madrid corresponden a dos pisos en Madrid de Fuentes, el domicilio de Merino Batres y el laboratorio con el que se relaciona a éste.
En uno de los apartamentos de Merino Batres se hallaron un millar de dosis de anabolizantes, esteroides, hormonas del crecimiento y un centenar de las casi 200 bolsas de sangre incautadas. El resto fueron incautadas en los dos pisos de Fuentes, donde eran guardadas en neveras, y donde también se encontraron los instrumentos necesarios para la autotransfusión, tales como criogenizadoras y centrifugadoras. Esos pisos eran dedicados exclusivamente a estas tareas y allí no vivía nadie.
Por último, Alberto León, un ex corredor profesional de bicicleta de montaña, se dedicaba presuntamente al transporte de las sustancias dopantes y de la sangre tratada. Su domicilio fue registrado ayer en San Lorenzo de El Escorial (Madrid), al igual que el de Labarta, situado en Zaragoza.