El Gobierno insistió en su mensaje de «tolerancia cero» contra el dopaje en el ciclismo en particular y el deporte en general. Tanto el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, como la responsable de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, insistieron en el compromiso del Ejecutivo en la lucha contra el dopping. Además, la ministra reconoció cierta preocupación por la imagen del deporte español, aunque aclaró que se trata de un problema concreto que no se puede generalizar a otras disciplinas.
Pérez Rubalcaba también aseguró que «la inmensa mayoría de nuestros deportistas» juegan limpio, «aunque hay algunos, muy pocos, que no lo hacen», comentó. El titular de Interior felicitó a la Guardia Civil por el éxito de la operación, fruto de la colaboración con la Secretaría de Estado para el Deporte, e insistió en las bondades de la nueva ley antidopaje que se está tramitando en el Congreso.
«Esta iniciativa persigue más duramente el dopaje y no sólo a quien lo hace, sino sobre todo a las personas que proporcionan sustancias dopantes, a quien las prescribe y a quien las suministra», explicó el ministro en los pasillos del Senado.
Por su parte el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, consideró «de una gravedad terrible» los hechos que se le imputan al cántabro Manolo Saiz, detenido en una operación antidopaje, y opinó que si se prueba su implicación «debería pagarlo con todas las consecuencias». Revilla deseó que la justicia actúe «con rapidez», porque «el que la hace la paga».