La lesión de Míchel Salgado, que tras la resonancia magnética de hoy conocerá el alcance exacto de su dolencia en los isquiotibiales y si puede seguir en la concentración para el Mundial, ha servido para comprobar el alto grado de unión entre la tropa de Luis Aragonés. Todos cuantos hablaron ayermostraron su apoyo explícito al lateral madridista, quien se perdió la Eurocopa de Portugal por un problema similar.
«Míchel está animado. Sabe que no es nada serio y que tiene todo nuestro apoyo. Eso es lo más importante», expresó Luis García al preguntarle por el contratiempo del defensor gallego, que se despertó con poco dolor en la parte posterior de su muslo derecho y, según ha comentado a sus allegados, convencido de que sólo tiene una contractura.