Más cargada de polémica de lo que los aspirantes querían, mañana se celebran las elecciones para elegir al presidente de la Junta Mayor de Hermandades y Cofradías de la Semana Santa. Lo que esperan los dos candidatos es obtener al menos 14 votos, con los que se aseguran la presidencia de la entidad. Es necesaria la mayoría simple.
Están llamadas a votar las 27 hermandades y cofradías de la Semana Santa, aunque en realidad serán 21 los presidentes que acudan a la votación o, en su defecto, los representantes en los que deleguen, que, además, deben pertenecer al Pleno de la Junta Mayor.
Cinco hermanos mayores se reparten la presidencia de once cofradías. Se trata de San Pedro Apóstol y la Soledad de Santa María; el Prendimiento y la Sentencia; el Ecce Homo y la Redención; Nuestro Padre Jesús y el Santo Sepulcro; y el Cristo del Mar, Jesús en Samaria y La Verónica. En sus manos están once preciados votos, tanto para el candidato que aspira a repetir, Emilio Coloma Aracil, como para quien pretende ser un soplo de aire nuevo en la Junta Mayor, Manuel Ricarte Cuatrecasas.
Uno tras otro
El Pleno de elección comenzará a las ocho y media, aunque habrá otras convocatorias a las ocho y cuarto y a las ocho y media, en la Casa de la Festa, en la sala de prensa, ubicada en la tercera planta. El presidente de la Junta Electoral Gestora, Miguel Rodríguez Cutillas, nombrará una tras otra a las hermandades y sus representantes llevarán la papeleta y depositarán su voto. Estará junto a él la secretaria, Arancha Tormos, y el consiliario, Paco Bernabeu.
Una vez concluida la votación, será el presidente de la mesa electoral quien leerá los votos y la secretaria quien contará las papeletas y los votos. El consiliario proclamará al nuevo presidente elegido y le impondrá la medalla presidencial de la Junta Mayor.
Y el hermano mayor presidente impondrá a su vez a los miembros del consejo rector las medallas que los distinguirán como consejeros del mismo.
La Junta Electoral ha enviado una papeleta a cada una de las hermandades. Sin embargo, el segundo apellido de Manuel Ricarte aparece equivocado. Aunque se ha tratado de subsanar el problema, el presidente adelanta que si alguien votara con esa papeleta se dará por buena. Los presidentes contarán también en la sala de votaciones con papeletas que podrán coger para ejercer el voto.