El Ayuntamiento ha decidido pasar a la acción después de que los servicios de Prevención del Cuerpo de Bomberos denunciasen el 12 de julio del año pasado las «graves deficiencias» en materia de normativa contra incendios del edificio Felipe Arche, más conocido como La Colmena.
Pasado casi un año, la Concejalía de Servicios y Mantenimiento ha impuesto una «multa coercitiva» de 183.200 euros por no haber iniciado las obras para corregir estas carencias y por no haber cerrado los sótanos, como proponían los técnicos de Bomberos.
Al menos, «el departamento técnico de Conservación de Inmuebles, en informe de fecha 21 de abril del 2006, propone imponer la correspondiente multa coercitiva, toda vez que no se tiene constancia de que se hayan iniciado tales obras, ni de que se haya suspendido el uso del aparcamiento», según reza el decreto de la Concejalía de Servicios y Mantenimiento del 10 de mayo al que ha tenido acceso este periódico.
Como ha venido publicando La Verdad, el Ayuntamiento dio el pasado mes de abril un plazo de un mes a la comunidad de propietarios de La Colmena para que reparase todos los desperfectos que había encontrado en los sótanos de un edificio de 23 plantas, con más de un centenar de viviendas, o, de lo contario, lo clausuraría. La comunidad de propietarios ha pedido una prórroga para tratar este tema en una reunión, según ha podido saber este periódico.
Esta comunicación no fue la primera, sino que desde julio del año pasado han sido constantes los avisos que el Ayuntamiento ha dado a los propietarios.
Sin embargo, los técnicos de Conservación de Inmuebles afirman que, «no habiéndose realizado las obras de reparación ordenadas y habiendo transcurrido suficientemente el plazo concedido para llevarlas a cabo, se propone la imposición» de esta sanción de 183.200 euros, dividida en diez multas coercitivas con periodicidad mínima mensual.
El Ayuntamiento impone esta sanción en virtud del artículo 212 de la ley 16/2005 de Urbanística Valenciana, cuyo epígrafe es el referente a Órdenes de ejecución de obras de conservación y de obras de intervención. En el epígrafe tercero se refiere a «el incumplimiento injustificado de la orden faculta a la Administración» a imponer la sanción que explica el decreto municipal.
Este periódico pudo comprobar la semana pasada que las obras para adecuar los sótanos de La Colmena no se han completado en todos los puntos que indicaron los bomberos en julio del año pasado. Pese a que las estructuras se han recubierto con un material aislante, una de las cosas que denunciaban los bomberos, todavía faltan muchos detalles, desde detectores de humo hasta sistemas de aspersores.
Las únicas entradas son las puertas de los vehículos. No hay salida alternativa, ya que el acceso al edificio está cerrado con llave, que sólo llevan los propietarios.