Al menos once personas murieron ayer tras la explosión de un artefacto en el interior de una mezquita chií en un barrio del este de Bagdad. Al parecer, el atentado se produjo al estallar una motocicleta cargada de bombas que estaba en el interior del templo, situado en el barrio de Túnez. El siniestro tuvo lugar durante el rezo nocturno, momento en el que había un grupo de fieles congregados en el interior de la mezquita.
Este atentado se produce en una nueva jornada marcada por la violencia, en la que 39 personas fueron asesinadas en varios puntos de Irak, veintiún de ellos en la capital.
Estos ataques se producen tres días después de la investidura del nuevo Gobierno de coalición nacional iraquí, aunque los titulares de Interior y defensa aún no han sido designados.