Agentes de la Policía Nacional cargaron ayer contra los trabajadores del sector del metal que se concentraron en Sevilla en la segunda jornada de huelga en demanda de mejoras laborales en su convenio colectivo. Un «fuerte» dispositivo controlaba a los manifestantes -2.500, según la policía-, que lanzaron gritos contra la Federación de Empresarios del Metal sevillano (Fedeme), ante la «postura intransigente», según los sindicatos, que mantiene en las negociaciones.
La protesta concluyó con la quema de contenedores y el lanzamiento de huevos, pintura, pelotas de goma y otros objetos contra la sede de Abengoa, cuya fachada resultó dañada, y contra algunos agentes policiales.