La totalidad de los trabajadores de limpieza de los hospitales de San Vicente del Raspeig y Orihuela, todos ellos pertenecientes a la empresa Clece, se concentró hoy ante las puertas de ambos centros para exigir la firma del convenio colectivo y el cobro de los aumentos salariales pendientes desde 2005.
Con este acto reivindicativo, la plantilla de Clece en la provincia de Alicante, alrededor de un centenar, inició un calendario de movilizaciones que podría culminar con una huelga indefinida a partir del próximo 4 de junio en los dos citados hospitales, en sesenta centros de salud y en dos servicios de urgencias.
En declaraciones a EFE, el secretario de Organización de la Federación de Actividades Diversas de CCOO, Francisco Pérez, afirmó que la empresa ha dado a sus trabajadores "un ultimátum" para aceptar su propuesta económica respecto al pago de los aumentos retributivos pendientes desde 2005.
Según fuentes de CCOO, la empresa ofrece unos incrementos retributivos del 3,7 y del 2,5 por ciento de los ejercicios 2005 y 2006, respectivamente, frente al 3,8 y 3,1 por ciento que exigen los trabajadores.
La plantilla de Clece tendrá de plazo hasta el próximo viernes para aceptar la oferta de la mercantil que, según avanzó Pérez, será rechazada por los trabajadores, quienes continuarán con las movilizaciones previstas.
Las concentraciones, en las que se pide el cobro de los atrasos, proseguirán hasta el próximo viernes y, de no alcanzarse un acuerdo, se convocarán tres jornadas de huelga del 28 al 30 de mayo.
"De seguir la empresa obviando las reivindicaciones laborales, los trabajadores protagonizarán posteriormente una huelga indefinida a partir del próximo 4 de junio", según las fuentes consultadas.