El Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE) cautivó ayer a la Infanta Cristina. Tanto que, como comentaban algunos de los miembros del séquito que la acompañó durante su visita, tras inaugurarlo oficialmente, reconoció que le hubiera gustado quedarse en la ciudad «cinco horas más» para conocer las instalaciones a fondo y disfrutar de toda lo expuesto. El desarrollo del acto, en efecto, se caracterizó por la celeridad. Quizá por el retraso de casi un cuarto de hora que se acumuló en la llegada, con respecto al horario fijado en principio.