Ilusión y emoción contenida por ver la Dama de Elche fueron los dos sentimientos que se dieron cita ayer a las cinco de la tarde en la puerta del MAHE. Más de 3.000 personas entraron a la sala para ver el busto en menos de cinco horas, según fuentes del Instituto de Cultura. Las colas no decrecieron en toda la tarde, pero nadie se quejó. Según los momentos, los visitantes tuvieron que esperar entre treinta y cuarenta y cinco minutos. A las cinco, unas setenta personas estaban a las puertas del Museo para conseguir el reto de ver el busto ibérico durante la primera jornada de visita abierta al público.