Una instrucción de la Mancomunidad recibida hace unos meses obligó al área de Servicios y Mantenimiento a cerrar el grifo en el riego de parques y jardines y en el baldeo de calles. Si un barrio era baldeado una vez cada mes y medio, ahora se realiza cada cuatro meses. Es un ejemplo de la restricciones que el Ayuntamiento empezó a aplicar hace unos meses debido a la sequía, según confirmaron ayer el concejal de Servicios y Mantenimiento, Pablo Suárez, y su jefe de servicio, Víctor López. «Claro que la sequía empieza a afectarnos, los parque y jardines ya no tienen el aspecto saludable y bonito de antes», explicaban ayer en la plaza del Ayuntamiento, en el transcurso de la presentación de una campaña de limpieza.