Una vez que concluyen los programas televisivos en horario de máxima audiencia y comienzan los espacios de noche con contenidos para adultos unos 200.000 niños de entre 4 a 12 años siguen pegados al televisor. Esta alarmante cifra fue dada a conocer ayer por la directora general de RTVE, Carmen Caffarel, y supera con creces los 156.000 niños que en el 2003 permanecían frente a la tele después de la medianoche, a pesar de tener escuela el día siguiente. «Son datos que me ponen los pelos de punta», señaló Caffarel en unas jornadas sobre televisión infantil de calidad en España. Este incremento de niños frente a la pequeña pantalla a partir de las 00.00 horas también se produce en horario de máxima audiencia -de 21.30 a 23.30horas-, franja horaria en el que un mayor número de menores se congrega delante de la pantalla. Si hace tres años un informe de Corporación Multimedia revelaba que 674.000 jóvenes de 4 a 12 años veían la televisión durante esas horas -un 5,1% del total de los espectadores-, esta cifra supera en la actualidad el millón de menores televidentes, alrededor del 7% de la audiencia.