Practicamente al completo, la parroquia de Los Desamparados acudió ayer a ganarse el jubileo al Santuario de Nuestra Señora de Monserrate. Alrededor de 2.000 vecinos se reunieron sobre las nueve de la mañana en la puerta de la iglesia de la pedanía oriolana para acompañar a la imagen de la Virgen de Los Desamparados hasta el templo rabalochero que este año celebra el 700 aniversario del hallazgo de la imagen de la patrona de la ciudad.
Recorrieron los seis kilómetros que separan los dos escenarios que protagonizaron la mañana en poco más de una hora a modo de romería. Hasta la entrada al casco urbano, concretamente en la puerta de la Comisaría de la Policía Nacional, la imagen de la Virgen fue llevada en una plataforma habilitada en un vehículo, aunque en este punto los costaleros se la echaron al hombro para recorrer las calles del casco antiguo de Orihuela en dirección al Santuario y con los centenares de personas que asistieron formados en procesión.
La banda de cornetas y tambores de la Asociación de Vecinos acompañó a la comitiva hasta la puerta de la iglesia, donde se vivieron momentos de emoción y fervor y a más de uno se le escapó una lágrima al ver tirar, desde los balcones, pétalos de flores a la imagen que llegó en romería desde su pedanía. Poco antes, una monja entregó un ramo de flores a los romeros, que fue instalado en el trono en el que portaron la imagen de Los Desamparados por primera vez por las calles de Orihuela. Entre vivas y aplausos, la patrona de la pedanía cruzó el umbral de la puerta del Santuario y la imagen quedó postrada ante el altar mayor, frente a la de Nuestra Señora de Monserrate que preside el templo.
Era la primera vez que se organizaba una romería así desde esta pedanía, según indicó su párroco, José Ruiz, aunque la Virgen de Desamparados sí que recibió hace tres décadas la visita de la patrona de Valencia.