Son tiempos de mudanza en el Ayuntamiento de Marbella. Y también pueden serlo pronto para algunos propietarios de las edificaciones irregulares allí levantadas durante largo años de desgobierno y corrupción. El largo brazo de la ley, tantos tiempo encogido, apunta ahora a la urbanización de Los Monteros. Allí reside Antonio Banderas, uno de los últimos ilustres que aún no han abandonado el otrora deslumbrante refugio de la jet en la Costa del Sol. Pero el actor malagueño ha librado el primer asalto, según se quejan sus vecinos. La comunidad de propietarios de Los Monteros ha puesto el caso en manos de la abogada Inmaculada Gálvez, quien denunció el jueves que Antonio Banderas está recibiendo un trato de favor por parte de la Junta de Andalucía.