La fuerte presión política ejercida por el Gobierno socialista de Castilla-La Mancha con su informe espía sobre la cuenca del Segura; la creencia de que quedan almacenados en Murcia volúmenes derivados del Tajo todavía sin consumir; y también las precipitaciones de los últimos días, son los tres factores que han llevado a los miembros del Consejo de Ministros, que se reunió ayer, a aplazar el riego de socorro de 20 hectómetros cúbicos de agua con destino a los regantes murcianos y alicantinos, según ha podido saber este diario.