Una imagen vale más que mil palabras. Con esa premisa, el portavoz del grupo municipal socialista, Manuel de Barros, y la concejal Teresa de Nova presentaron ayer cuatro minutos de una grabación hecha en el vertedero municipal a finales de febrero, aunque las imágenes que han tomado tienen mayor duración y las han guardado en cuatro DVD.
Basándose en las imágenes y en la información, escasa, según señalan, que les ofrece el grupo de gobierno sobre el vertedero, denunciaron que esta instalación incumple sistemáticamente las leyes nacional y autonómica y los planes zonales de tratamiento de residuos.
De Nova explica que los vecinos de la partida del Rebolledo, los más cercanos al vertedero, han denunciado su temor por la proximidad de la instalación y que tienen constantes problemas de malos olores, aparición de ratas y de aves atraídas por las inmundicias. «Denunciamos el descontrol y la vulneración del tratamiento de residuos», indica la concejal, a la vez que señala que se arrojan directamente los desechos recogidos por los camiones de basura «en la tierra sin impermeabilizar. Hay tablas, maderas, plásticos, materia orgánica. Todo revuelto se pudre y contamina tanto el suelo como la atmósfera». De hecho, hasta camiones de escombros los arrojan en el mismo sitio, así como las bolsas que recogen el material verde y la basura que se deposita en los arcenes de las carreteras, según denunciaba De Nova. «Consideramos que hay una vulneración de las normas que rigen el tratamiento de residuos sólidos y una mala utilización del vertedero», ahonda.
De otros municipios
El grupo municipal socialista critica que, una vez estudiado el pliego de condiciones que el Ayuntamiento aprobó con la empresa Inusa, adjudicataria del servicio, se han producido incumplimientos «graves». El portavoz critica que no se pueden introducir residuos de otros municipios si no lo aprueba el Ayuntamiento y por ahora se ha reconocido que los de Vall d'Uxó, Gandía y La Vall d'Albaida lo están haciendo. De Barros considera que el Ayuntamiento no se está implicando en el control de lo que ocurre en el vertedero y acusa al alcalde, Luis Díaz Alperi, de mirar hacia otro lado y no interesarse en saber qué se está haciendo. «Desde el punto de vista político, el descontrol por parte del Ayuntamiento es total, el Consistorio se lava las manos y no controla».
De Barros pide al alcalde que investigue por qué no se hacen auditorías a la empresa y exige inspecciones.
Los socialistas destacan que la situación actual «es muy grave para la ciudad. Alicante está en manos de las constructoras y de unas pocas personas y, si hay irregularidades en la planta, el alcalde debe solucionarlo. Y el responsable máximo es el alcalde», declara el portavoz municipal socialista.
Anuncian que agotarán todas las vías políticas antes de recurrir a los tribunales, y consideran que se deben hacer inspecciones de calidad en la planta ubicada en la sierra de Fontcalent, en la Finca Lo Boligni, de 25 hectáreas. De Barros recuerda que el edil de Servicios y Mantenimiento, Pablo Suárez, dijo en enero pasado que al vertedero «sólo le quedaban seis meses de capacidad para residuos sólidos urbanos y doce meses para los inertes».