La Plataforma de Iniciativas Ciudadanas (PIC) presentó ayer un decálogo en el que se recogen los elementos mínimos que, en su opinión, debe tener el próximo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para invertir el curso del actual urbanismo de Alicante, que, a su juicio, es «absolutamente desastroso».
Representantes de la plataforma quisieron destacar «la entrega de la ciudad a los intereses inmediatos del mercado inmobiliario», que ha derivado en «la destrucción del tejido urbano con construcciones dispersas, el incremento de las desigualdades sociales y aparición de guetos, y la ausencia de un modelo económico de futuro».
Carlos Gómez Gil calificó el proceso de elaboración del nuevo PGOU por parte del PP de «gigantesco fraude social» y de «carta a los Reyes Magos» y afirmó que es «esencial reclamar y apelar a la ciudadanía, para que sea consciente de la relevancia de lo que sucede».
El portavoz de la plataforma hizo hincapié en la importancia del diálogo y recordó que el PP se comprometió en su programa electoral a no realizar obra alguna de importancia sin contar con el consenso de los vecinos implicados, y a fomentar en lo posible la participación ciudadana. Unos compromisos, que, según Gómez Gil, «no se han cumplido».
La PIC remitió al Ayuntamiento hace dos meses un escrito en el que solicita una reunión para intercambiar opiniones sobre el PGOU. «No hemos obtenido respuesta alguna», afirman.
Ante esta situación de «falta de diálogo», la plataforma ha optado por elaborar un decálogo «de puntos mínimos», fruto de sus reuniones con diversos colectivos, y que será presentado a diversas asociaciones, sindicatos, partidos políticos, y, a través de folletos, a los ciudadanos, a los que se pedirá «que se adhieran, para constituir un grupo de presión».
En el primer punto, exigen que el proceso de discusión sobre el PGOU sea participativo. El segundo pide que éste responda a criterios de sostenibilidad ambiental.
Restablecer el equilibrio fomentando la cohesión social y la igualdad es el objeto del tercer punto; mientras que en el cuarto solicitan un giro en el urbanismo local que recupere la ciudad compacta y equilibrada, y evite que Alicante siga siendo una localidad dual y fragmentada, con grandes diferencias entre el centro y las nuevas zonas residenciales y de playa.
En el quinto punto reclaman que se tengan en cuenta las relaciones de la ciudad con su entorno y con las administraciones implicadas. En el sexto, que se inviertan procesos como el uso intensivo del vehículo privado.
Los puntos séptimo, octavo y noveno están destinados a exigir nuevas políticas de vivienda, ya que, según la PIC, «las VPO han desaparecido de Alicante»; que se contemplen objetivos sociales partiendo de necesidades reales y que se favorezca la diversificación económica, facilitando la aparición de un tejido productivo innovador.
En el décimo, la PIC pide el inicio de un debate para la elaboración de un Plan Estratégico de Alicante. «El PGOU es el documento más importante de una ciudad, pero no puede ser el único, porque Alicante necesita un plan que oriente estratégicamente sobre cómo es, tal y como lo tienen otras ciudades de nuestras características», afirmó Manuel Alcaraz.
La PIC presentó, asimismo, dos nuevas estructuras: la Red de Iniciativas, que conecta a asociaciones y ciudadanos, y el Consejo Asesor, formado por «personas destacadas por su compromiso con la ciudad».