Dos mujeres españolas, E. G. C., de 40 años, y C. S. C. S., de 39, han sido detenidas por funcionarios del Grupo Primero de Policía Judicial de la Comisaría de Elche como presuntas autoras de tres delitos de estafa. La investigación comenzó como consecuencia de una denuncia interpuesta por un vecino de Elche. Aseguró que había sido víctima de una extracción fraudulenta de su cuenta corriente, por un valor de 2.000 euros.
Varias gestiones permitieron determinar que este dinero había sido transferido a la cuenta corriente de E. G. C., una mujer residente en Alicante. Posteriormente, los policías averiguaron que se había beneficiado de otra transacción fraudulenta de 5.000 euros, cuya víctima era una vecina de Murcia y cliente de la misma entidad bancaria que el otro perjudicado. Se procedió entonces a la detención de la vecina de Alicante. Las pesquisas prosiguieron y evidenciaron que E. G. C. había recibida otra transferencia de un tercer cliente de la misma entidad financiera.
No fue difícil comprobar entonces que todas las víctimas eran usuarias de un servicio telefónico de banca, ofrecido por la misma entidad. Las sospechas se centraron en la posible implicación de algún empleado de la oficina bancaria.
Las transacciones sólo podían llevarse a cabo conociéndose las claves de los clientes y ninguno de ellos las había proporcionado.
Gracias a la colaboración de los servicios de seguridad de la entidad bancaria se pudo averiguar que la persona implicada era C. S. C. S., ex trabajadora de la misma.
Juicio por droga
Tres de los cuatro acusados de un delito contra la salud pública reconocieron ayer los hechos en la Audiencia Provincial y aceptaron una pena de tres años, en vez de cuatro y medio.
La cuarta encartada, mujer de uno de los condenados, fue exonerada de toda culpa durante la vista oral. Insistió en que sólo se hallaba en la vivienda donde se encontró la droga.