Un paso más en la lucha contra los malos tratos. La judicatura y la Administración estudian poner en marcha una oficina que centralice el seguimiento de los condenados por violencia doméstica con el fin de garantizar la seguridad de las víctimas y la reinserción de los agresores. Impulsado por la Audiencia Provincial, uno de los objetivos del nuevo organismo será controlar a los penados que ya han sido excarcelados con el fin de que, tras su salida de prisión, sigan cumpliendo las órdenes de alejamiento.