Quien piense que el único día de romería a Santa Faz fue el jueves está totalmente equivocado. Bastaba un paseo hasta el Caserío, en la mañana de ayer, para comprobar como el fervor y la tradición de muchos alicantinos sigue intacto tres días después de la Peregrina oficial. Muchos fueron los madrugadores que decidieron emprender el camino hasta el monasterio para contemplar por última vez, antes de que sea devuelta a su camarín habitual, a la santa imagen.
A mediodía de ayer, la plaza de Luis Foglietti lucía abarrotada de gente, muchos alicantinos hacían resignadamente una cola de varios centenares de metros para poder entrar a ver a la venerada reliquia. A su lado, miles de personas se preparaban para pasar una mañana relajada y disfrutar del radiante sol que lucía, paseando entre los múltiples puestos montados desde el jueves.
Almuerzos
Muchos alicantinos eligieron los descampados cercanos al monasterio como lugar para comer. Sombrillas, toldos improvisados y muchas sillas y mesas de playas hicieron su aparición al llegar el mediodía. El ambiente festivo que se respiró a lo largo de todo el día de ayer sólo fue ensombrecido por los atascos puntuales que se formaron a las horas punta del mediodía, desde la rotonda de acceso a Santa Faz hasta la entrada al Hospital Clínico Universitario de Sant Joan.
Puestos de juguetes, ropa, menaje o detalles de decoración se mezclaban con la oferta tradicional del mercadillo de Santa Faz: cerámicas, bastones de madera, artículos religiosos y dulces típicos de la tradicional festividad. Para la mayoría de los puestos, los situados en las calles adyacentes al monasterio de la Santa Faz y que pertenecen al término de Sant Joan, ayer fue el último día. Algunos, los situados en el plaza de Luis Foglietti cuyo permiso de apertura compete al Ayuntamiento de Alicante, todavía decidían si hoy abrirían.
Ni que decir tiene que, independientemente de eso, el lleno en el mercado era absoluto. Miles de alicantinos y personas venidas de otras localidades de la provincia emplearon la soleada mañana para hacer compras.
«En Elche el jueves no es fiesta, por eso todos los años aprovechamos el domingo para venir, llevamos haciéndolo varios años. Madrugamos y venimos pronto, entramos al monasterio para ver la Santa Faz y luego nos quedamos por el pueblo haciendo compras y comiendo en algún restaurante», cuenta la ilicitana Pepa Martínez.
No solamente vienen personas de fuera de la ciudad, muchos alicantinos aprovechan para volver el domingo, «siempre vengo el jueves con la romería oficial, pero prefiero volver otro día con más calma y así evitar las grandes aglomeraciones. El día ideal para comprar y pasear es el domingo», explicaba José Fernández. EN INTERNET I Los lectores pueden encontrar un extenso álbum de fotos con las mejores imágenes de la Peregrina del 2006 en la edición digital de La Verdad: www.laverdad.es/alicante