La zona del Ensanche cuenta ya con una suspensión de licencias de apertura de nuevos comercios, motivado sobre todo por la cantidad de tiendas que venden textil al por mayor. El Pleno del Ayuntamiento aprobó ayer, con los votos a favor del grupo popular y la abstención de los socialistas y EU, la suspensión cautelar, aunque tanto los vecinos como el grupo socialista ya han pedido que se modifiquen y amplíen las calles incluidas.
Este punto motivó la discusión entre el portavoz municipal socialista, Manuel de Barros, y la edil de Urbanismo, Sonia Castedo. De Barros criticó que el perímetro que ha hecho el Ayuntamiento no es el que plantean los vecinos; y criticó que la edil no ha asistido a las dos asambleas a las que los residentes la invitaron. De Barros denunció que la suspensión de licencias en la zona se anunció ya en el 2003 y expuso que las inspecciones realizadas «han sido para que la concejal se haga la foto». A la vez, exigió a la edil que cumpla su palabra de que en julio esté ya hecho el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que permitirá la regulación de la zona.
Por su parte, Sonia Castedo recordó que se está actuando en la zona desde el 2003 y aseguró que las calles incluidas son las más problemáticas. Justificó que no está un tramo de Arzobispo Loaces, porque sólo hay una farmacia y dos bares. Aunque los vecinos la rectifican y aseguran que la zona no incluida cuenta al menos con seis comercios y bajos de almacén.