El incendio provocado de la ferretería de Barañain y los cócteles molotov contra una oficina de seguros de Gecho pueden suponer la irrupción de la kale borroka en el alto el fuego, como ya ocurriera en la tregua de 1998-99, en la que se registraron más de 850 actos de violencia callejera.
La situación actual no es, sin embargo, parecida a la de hace ocho años. En septiembre de 1998, al anunciar la tregua, ETA ya advirtió de que ésta consistiría en «la paralización general e indefinida de las acciones armadas», pero que mantendría «los comunes trabajos de abastecimiento, mantenimiento estructural y al derecho únicamente defensivo en los posibles enfrentamientos».
De hecho, al día siguiente los vecinos de un edificio de Santurce (Vizcaya) tuvieron que ser desalojados tras el incendio de una sucursal bancaria. En 1998 se produjeron 489 casos de 'kale borroka', aunque estos ataques se redujeron drásticamente a partir de la firma del denominado Pacto de Estella y la declaración de tregua. Al año siguiente, la violencia callejera descendió hasta 390 casos.
Hasta este fin de semana, el último episodio de 'kale borroka' se produjo el 20 de marzo cuando varios desconocidos arrojaron cócteles incendiarios a la vivienda del concejal socialista en Rentería Jesús Oficialdegui.