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Los valencianos tenemos hoy una cita con la historia. Celebramos el Día de las Cortes Valencianas. Como cada 25 de abril desde la aprobación del Estatuto de Autonomía en 1982, tenemos en esta jornada una cita para conmemorar la recuperación nuestros derechos como pueblo y nuestras instituciones forales, como las Cortes, donde reside la soberanía popular.
En esta ocasión podemos decir que tenemos una doble cita con la historia. Por una parte, como ya he dicho, la celebración del Día de las Cortes y, por otra, la aprobación del nuevo Estatuto. La cámara parlamentaria autonómica ratificó el texto de la nueva norma básica de convivencia de los valencianos el pasado 27 de marzo, una vez cumplimentada toda la tramitación parlamentaria en las Cortes Generales y autonómica.
Las Cortes y el Estatuto se funden como no puede ser de otra manera. Entran de nuevo en la senda de la historia de nuestro autogobierno en una jornada fundamental para nuestra autonomía. El pueblo valenciano representado en las Cortes da un nuevo paso adelante en su desarrollo autonómico.
Los ciudadanos y la ley caminan unidos para afrontar el futuro desde la voluntad de alcanzar el máximo techo competencial dentro del marco establecido por todos los españoles en la Constitución de 1978.
Como presidente de las Cortes Valencianas he de dar las gracias a todas las personas que han participado en este proceso y que han aportado sus puntos de vista para conseguir entre todos el mejor texto posible. Un texto que ha gozado de una mayoría parlamentaria y que se ha aprobado desde el respeto a todas las opiniones y posiciones políticas y desde la búsqueda permanente del diálogo y el consenso.
Somos herederos de la historia, del legado que nos dejaron nuestros antepasados y también responsables de nuestro presente y del futuro de las próximas generaciones. Somos un pueblo con una tradición, una cultura y unas señas de identidad. Siempre hemos sabido aprovechar nuestro pasado para afrontar el futuro desde una posición integradora que facilite la convivencia.
Así lo hacemos aquí en las Cortes ahora en la etapa democrática como así lo hicieron antes las cortes forales instauradas por Jaime I. Siempre hemos sabido apreciar el legado de aquel foro donde se debatían las cuestiones relacionadas con el gobierno de nuestro territorio y con el hecho vertebrador e integrador que representaba la celebración de reuniones de las Cortes en distintos lugares y municipios.
También fueron aquellas Cortes forales representativas de los estamentos de la época durante cinco siglos, como lo son ahora las Cortes representantes de las ciudadanas y ciudadanos de la Comunidad Valenciana.
Hoy celebramos, coincidiendo con la fecha histórica de la Batalla de Almansa, en la que perdimos nuestra cortes y fueros, la recuperación de nuestros derechos históricos y nuestro autogobierno con la aprobación de la Constitución de 1978 y del Estatuto de autonomía en 1982.
Las Cortes son la primera institución de todas las que integran la Generalitat. Momentos como el que hoy vivimos contribuyen a construir este templo de la representación popular, donde debatimos las leyes que nos rigen y donde somos herederos de un pasado con la historia que nos identifica como pueblo y que nos permite desarrollar modelos para la convivencia y la integración de las personas.
Es precisamente esta convivencia democrática y pacífica, desde la libertad y la pluralidad, nuestra capacidad integradora, el carácter abierto, emprendedor y cosmopolita, junto con la pujanza y el vigor de nuestra Comunidad, las que nos han permitido situarnos como una de las regiones de mayor desarrollo de España y Europa.
Hoy las Cortes y el Estatuto se unen en la historia de nuestra tierra para dar, con el concurso de todos, un nuevo impulso al futuro de las ciudadanas y ciudadanos de la Comunidad Valenciana.
Julio de España Moya es presidente de las Cortes Valencianas.