Pocos atenuantes en los casos de malos tratos. Según fuentes de la Fiscalía, en la mayoría de casos de violencia doméstica apenas se observan circunstancias que modifiquen la responsabilidad del agresor. De hecho, en muy pocos casos se contempla el alcohol o las drogas como un factor a tener en cuenta a la hora de dictar sentencia. Lo mismo ocurre con las alteraciones psíquicas o las situaciones de arrebato. El maltratador, según las mismas fuentes, suele ser consciente de sus actos en el momento de agredir a su pareja.
Según las estadísticas, en los dos primeros meses del año los jueces observaron como atenuante el consumo de alcohol y drogas en sólo dos casos de maltrato. En otros siete asuntos, en cambio, aplicaron el agravante de reincidencia.
En todo el año 2005, los jueces tan sólo contemplaron el consumo de alcohol y drogas como atenuante en cuatro casos de violencia doméstica. En el 2004, este supuesto no se contempló en ningún asunto juzgado.