Cuatro individuos encapuchados y armados con dos pistolas atracaron el domingo por la noche el restaurante Nugolat, situado en la carretera de Dolores. Se llevaron unos 12.000 euros y joyas, después de maniatar y encerrar a cuatro mujeres -dos de las cuales sufrieron lesiones al ser agredidas- y a un niño de nueve años, también de la familia.
Los hechos se produjeron pasadas las nueve de la noche, cuando el local se encontraba ya cerrado. Según relató a La Verdad uno de los miembros de la familia propietaria, los cuatro encapuchados, altos y de complexión fuerte, accedieron por la cocina, en la parte trasera, armados con dos pistolas. Encontraron en la planta baja a una de las mujeres, a la que obligaron a subir a la vivienda superior, donde se encontraban una hermana de ésta, la madre de ambas, octogenaria, y la mujer que la cuida, así como un niño de nueve años. Tras amenazarles con las armas, les exigieron el dinero y las joyas, propinándole un golpe con la culata en la cabeza y varios puñetazos a una de ellas. A otra le arrancaron de un tirón un cordón de oro que llevaba puesto, causándole lesiones en el cuello.
Tras obtener el dinero que había en la casa -unos 12.000 euros- y las joyas, los encapuchados maniataron y amordazaron a las mujeres y al niño, encerrándolos en un cuarto que hace las veces de oficina y pasando la llave. Inmediatamente se dieron a la fuga, sin haberse determinado si les esperaba un vehículo fuera de la casa o si huyeron a pie.
El niño pudo desatarse unos minutos después y con la ayuda de un abrecartas, liberó a las cuatro mujeres. A renglón seguido rompieron la cerradura de la puerta y cuando comprobaron que no había rastro de los asaltantes, trataron de pedir auxilio por teléfono, pero la línea había sido cortada. Tuvieron que acudir a una casa vecina para dar aviso a la Policía.
Las dos mujeres heridas fueron trasladadas al Hospital. La que recibió el culatazo y los golpes volvió a casa con varios puntos en la brecha que le causó el arma en la cabeza. Ayer aún se encontraba muy afectada. Su hermana también fue curada de las heridas en el cuello.
Similitudes
La rapidez con que actuaron los integrantes de la banda, su frialdad, el método utilizado y el comportamiento violento hacen pensar en atracos similares producidos en los últimos meses en varios establecimientos del Camp d'Elx, uno de ellos en noviembre en el restaurante Estanquet, situado apenas a un kilómetro del Nugolat. Aunque los indicios apuntan a que podría tratarse también de delincuentes de Europa del Este, como en los casos anteriores, los testimonios de las víctimas no son, al parecer, concluyentes.
El Nugolat, uno de los restaurantes más populares del campo ilicitano, había sufrido con anterioridad algunos robos e incluso había visto reventada la caja fuerte. Pero sus propietarios, una familia muy querida y conocida en toda la zona sur del término, no se se había encontrado nunca en una situación como ésta.