Los conductores cuyas infracciones les hagan perder el carné por puntos encontrarán una tabla de salvación en las aseguradoras, que pueden pagarles al menos 300 euros mensuales por los problemas que les pueda acarrear el castigo.
Este alivio económico es una de las coberturas que ultiman las compañías de seguros para hacer menos traumática la retirada del carné de conducir a los 6.000 españoles que la sufrirán cada año, según estimaciones de la DGT. Hasta ahora, ese subsidio, que puede superar los 1.500 euros al mes, era demandado sobre todo por profesionales de la carretera, como camioneros o taxistas, pero con la llegada del carné por puntos el próximo 1 de julio se espera que se extienda al resto de los conductores. Compañías que ya ofrecían esta ayuda, como Winterthur, planean renovarla con el nuevo carné, y las que no la tenían, como Groupama, se plantean incluirla. La mayoría garantizará al conductor particular un pago básico de 300 euros mensuales mientras recupera el carné, con un máximo de 12 meses, si tienen contratada esa garantía, que podrán solicitar a partir de 15 euros al año. «Encarecerá poco el coste del seguro», creen Groupama y Pelayo. Las aseguradoras también barajan la posibilidad de pagar las tasas del examen de recuperación y los cursos de reeducación vial a los que se tendrá que someter todo infractor castigado con la pena máxima y que podrían costar cerca de 600 euros.
Una de las primeras compañías en ofrecer esos nuevos servicios ha sido Estrella Seguros, que en enero anunció que sus más de 450.000 clientes no tendrán que desembolsar ni un euro por los cursos y las pruebas de recuperación de puntos. Además, se tratará de premiar con descuentos a los conductores que tengan más puntos.