Los distintos tipos de carburante se han encarecido entre 0,7 y 1,7 céntimos desde el viernes 14 de abril, víspera de Semana Santa, en que alcanzaron su nivel más alto en seis meses. La importante subida que ha sufrido el crudo en los mercados internacionales en los últimos días aún no se ha trasladado en su totalidad a los combustibles, con lo que es de prever nuevas alzas.
La gasolina sin plomo 95, la más consumida de su categoría, es la que ha experimentado una subida más pronunciada. Repostar cada litro de este carburante costó ayer 1,066 euros de media, es decir, 1,7 céntimos más que al inicio de las vacaciones. Tanto la sin plomo 98 como la súper han repuntado 1,6 céntimos, hasta los 1,177 euros y los 1,161. Los precios del diesel tradicional y del nuevo gasóleo ecológico se han elevado en 0,7 céntimos.