El último día de vacaciones, ayer, provocó retenciones de hasta doce kilómetros en la Vega Baja, dirección a Alicante y Valencia, causadas por miles de vehículos que regresaban de Andalucía y Murcia. Así, la A-7 soportó diez kilómetros de colapso en Crevillent, desde la una de la tarde; que eran de doce kilómetros, a las seis de la tarde, en Orihuela, y y de dieciséis kilómetros dos horas después. También hubo retenciones entre los puntos kilométricos 121 y 118 de la carretera N-344 a la altura de Villena y en dirección a Valencia. Y las fuertes lluvias en la Marina y la Safor provocaron colas de 60 kilómetros en la AP-7 entre Ondara y Oliva.