José Luis Rodríguez Zapatero cumplió este lunes dos años de mandato con sus dos principales objetivos encauzados: la aprobación del Estatuto de Cataluña está fuera de toda duda y el alto el fuego de ETA abre el camino hacia el final de la violencia. El presidente del Gobierno ha gozado, pese a la precariedad de su mayoría parlamentaria, de una estabilidad inusual y ha visto acrecentarse los tímidos apoyos con los que comenzó su andadura. Sin problemas internos a la vista, el PSOE es una balsa de aceite, el jefe del Ejecutivo quiere dedicar la segunda mitad de su cuatrienio a consolidar el proceso de paz, una vez que constate la veracidad del fin del terrorismo.