La Semana Santa pone hoy el punto y final de la mejor forma posible, con la alegría de saber que Cristo ha resucitado. Pero, para que la última de las procesiones de Alicante se desarrolle con total normalidad, ayer hubo de hacer, además de un arreglo floral al Cristo Resucitado, un trabajo de carpintería. Se tuvieron que serrar cinco centímetros de las patas del trono porque, una vez montado en el interior de los bajos del Ayuntamiento, se observó la dificultad para que la imagen saliera.
Este año también le ha tocado al Resucitado el cambio de sede, como a otras muchas hermandades. Las obras en la Concatedral de San Nicolás le han afectado y no había posibilidad de que el trono pudiera salir de la iglesia. Ha tenido que quedarse en los bajos del Ayuntamiento, lugar donde en otras ocasiones ha estado la imagen.
Según el presidente de la Junta Mayor de Hermandades, Emilio Coloma, faltaban dos centímetros y se tomó la decisión de seccionar cinco por cada una de las patas para dejar algo de holgura. Pero será tarea difícil para los costaleros del Ecce Homo que el Resucitado esté en la plaza del Ayuntamiento a las once y media de esta mañana.
Este año, el turno para sacar al Resucitado corresponde a la hermandad del Ecce Homo y Nuestra Señora de la Amargura, puesto que dos otras dos cofradías renunciaron: «Era el turno de Nuestra Señora de los Dolores y San Juan de la Palma y, al decir que no lo sacaban, les tocaba a Nuestro Padre Jesús, pero no tenían suficientes costaleros y los terceros éramos nosotros», confiesa el presidente de la hermandad, Raúl Martínez.
Ayuda de 'scouts'
El grupo de cofrades que ayer se citaron para montar y arreglar el trono también tuvieron que «apelar al civismo». Raúl señala que pidieron a un grupo de boy scouts que pasaba por la plaza del Ayuntamiento que les ayudara a portar al Resucitado para comprobar si podía o no salir de los bajos del Ayuntamiento.
Con la ayuda de los chavales, comprobaron que faltaban dos centímetros para poder sacarlo y fue entonces cuando se decidió seccionar las patas.
Algo más de sesenta costaleros portarán al Cristo y, además del Ecce Homo y la Amargura, también han pedido colaboración a la cofradía de Nuestro Padre Jesús: «Hemos apelado a amigos de otras cofradías, entre ellas a Mater Desolata», comenta el presidente.
Raúl reconoce que el Domingo de Pascua es un día complicado, y más aún este fin de semana. «Es un día muy difícil, es de gran alegría para todos los cristianos, pero difícil porque es un puente y muchas personas quieren irse se excursión». A pesar de todo, están contentos porque hoy se cumple el décimo aniversario del Encuentro entre el Cristo y la Virgen de la Alegría.
El broche lo pondrá la mascletà prevista para las dos de la tarde en la prolongación de Alfonso el Sabio.