Los actos de vandalismo cuestan muy caros a todos los ciudadanos de Orihuela. Las arcas municipales desembolsaron durante el 2005 más de 70.000 euros en reparaciones en este tipo de gamberradas, cerca de 12 millones de las antiguas pesetas. El concejal de Infraestructuras y Mantenimiento, Antonio Franco, quiere erradicar el vandalismo con iniciativas como la que se está estudiando para colocar cámaras de vídeo en los jardines que hay junto a los paseos del río a su paso por la ciudad, una de las zonas más devastadas durante los últimos meses, y así pillar in fraganti a los infractores.