Spanair pretende hacer de 2006 y 2007 los años de su «gran expansión», con el objetivo declarado de plantar cara a Iberia en el mercado doméstico español y alcanzar una cuota de mercado del 30% en el tráfico de rutas nacionales, según explicó el presidente de la aerolínea, Gonzalo Pascual, quien auguró cifras «muy positivas» durante el presente ejercicio en resultados financieros y tráfico de pasajeros.
Spanair, que consiguió el pasado año superar por primera vez la cuota del 20% en el mercado español y que ronda ya el 27%, pretende aprovecharse de la estrategia de Iberia de apostar por las conexiones intercontinentales, en detrimento de las rutas domésticas y las europeas. La aerolínea de bandera pretende, durante los próximos tres años, incrementar sólo su capacidad en el segmento de largo recorrido (+13%), frente al estancamiento de las rutas europeas (+0,7%) y el fuerte recorte de la oferta en el mercado doméstico (-17%).
Los planes de Spanair para el mercado doméstico pasan fundamentalmente por la apertura de una amplia red de rutas punto a punto -sorteando el aeropuerto de Madrid-Barajas-, adelantándose así a las aerolíneas de bajo coste que, previsiblemente a partir de 2007, se introducirán en la competencia por las conexiones domésticas. No obstante, la aerolínea del grupo SAS pretende hacer de Madrid-Barajas un pilar fundamental de su estrategia de expansión nacional e internacional.