José Luis Rodríguez Zapatero desoyó a varios ministros y altos dirigentes del PSOE que le aconsejaron una crisis más amplia del Gobierno. El jefe del Ejecutivo quiso una remodelación ajustada estrictamente al principal objetivo de los próximos años, el fin del terrorismo, ya que considera que, una vez que el proceso de paz esté encauzado, tendrá tiempo de valorar si es necesario acometer nuevos cambios. El círculo más cercano al presidente conocía desde hace meses sus intenciones de remodelar el Gobierno antes del verano. El jefe del Ejecutivo había recogido opiniones y escuchado muchas voces de dirigentes del PSOE que le sugerían reforzar el peso político del gabinete y relevar a los ministros más desgastados o de perfil más bajo.