Nueve meses de trabajo han propiciado que la Guardia Civil complete la desarticulación de una red internacional de tráfico de hachís que operaba a través de las costas alicantina y murciana. Los investigadores dieron esta semana por concluidas unas investigaciones que se saldan con 23 detenidos, entre los que figura un clan familiar de españoles de origen marroquí afincado en Torrevieja. A la red se le acusa de introducir en España al menos 29 toneladas de droga, según confirmaron ayer fuentes de la Comandancia de Alicante.
La denominada operación Gata puso al descubierto la existencia de desembarcos de droga en los que supuestamente se contaba con la complicidad de vigilantes de seguridad de urbanizaciones cercanas. La organización trasladaba los fardos en coches de alquiler o sustraídos. Su destino era el interior de chalés costeros, arrendados por los delincuentes para ocultar la mercancía hasta que ésta era redistribuida, según precisaron ayer fuentes de la Guardia Civil.
El núcleo principal del entramado delictivo estaba supuestamente dirigido por una mujer brasileña. Al parecer, ella se ocupaba de contactar con guardas jurados para que éstos aportasen información y colaborasen para garantizar el éxito de la actividad de contrabando. Además, como ya publicó este periódico a finales del pasado mes de septiembre, entre los presuntos traficantes figura un guardia civil que estaba destinado al cuartel de Pilar de la Horadada.
La intervención del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas (EDOA) de la Comandancia de Alicante significó el decomiso de más de ocho toneladas de hachís, en tres alijos efectuados en Torrevieja, Pilar de la Horadada y la playa del Gorgel, en Cartagena. Junto a esta partida de sustancia estupefaciente, la Guardia Civil pudo esclarecer el origen de otras 21 toneladas del mismo tipo de droga que entraron en el país a través de las playas oriolanas de Campoamor, según revelan las pesquisas de la Benemérita.
Fruto de la operación Gata, los agentes recuperaron dos furgonetas sustraídas y se intervinieron bienes por valor de más de un millón de euros. Al grupo de narcotraficantes se le imputan delitos de asociación ilícita, contra la salud pública, cohecho y robo
Las fuentes consultadas indicaron que el clan familiar capturado en Torrevieja, compuesto por españoles de procedencia marroquí, supuestamente estaba dirigido por una brasileña identificada como K.J.A. Las investigaciones se iniciaron en julio del pasado años, gracias a informaciones recogidas por el equipo de investigación de la Guardia Civil que apuntaban a la existencia de una red organizada que actuaba en el sur de la provincia de Alicante, cuyos integrantes contaban con el apoyo de personal de empresas de seguridad privada.
El punto de inflexión se produjo en la segunda quincena de septiembre, cuando la Guardia Civil arrestó a once personas sorprendidas en pleno desembarco de más de 2.000 kilogramos de hachís, en las proximidades de la urbanización Mar Azul de Torrevieja. Entre los sospechosos, fue apresado un guardia civil y su pareja, al parecer, la ciudadana brasileña K.J.A., y un guarda jurado.
Esta actuación puso al EDOA sobre la pista de otros involucrados en la red de contrabando.Todas las investigaciones fueron dirigidas por la titular del Juzgado de Instrucción 4 de Orihuela.