La caza de focas en el golfo de San Lorenzo, en Canadá, se reanudó ayer tras una jornada cargada de incidentes en la que una lancha de la Sociedad Protectora de Animales fue embestida por pescadores y seis activistas fueron detenidos por las autoridades canadienses.
En el tercer día de la caza que anualmente se lleva a cabo en las aguas del golfo de San Lorenzo y la costa atlántica de Canadá, los pescadores canadienses disfrutaron de un día sin la presencia de los observadores de la Sociedad Protectora de Animales de EEUU (HSUS). El domingo, el servicio de Guarda Costas canadiense detuvo a seis miembros de la sociedad protectora de animales y un cámara de la agencia Reuters.
El Ministerio de Pesca canadiense y la Policía Montada acusaron a los siete ocupantes de las lanchas rápidas de HSUS de haberse aproximado a menos de 10 metros de uno de los pesqueros, una de las normas a cumplir para poder observar la caza.