La dueña de la vivienda siniestrada, Luz Herrera, de 97 años, sufrió quemaduras de extrema gravedad en el 80% de su superficie corporal en el incendio regenerado por la explosión provocada de gas, a primera hora del lunes.
La mujer fue trasladada a la Unidad de Quemados del Hospital General de Alicante, en estado de extrema gravedad. Los médicos advirtieron a la familia de que podía producirse un fatal desenlace en las horas siguientes. Por la tarde decidieron quitarle los tubos para evitarle más sufrimientos. La mujer falleció finalmente en la madrugada de ayer. Su cadáver fue trasladado al Anatómico Forense para la autopsia. Es preciso saber si la mujer fue sedada por el homicida.