La Comunidad de Riegos de Levante se encuentra en pleno proceso de traslado de sus instalaciones en el número 5 de la calle Gilberto Martínez, a la nueva sede en el Parque Agroalimentario de La Alcudia, junto a la carretera de La Hoya. Es la culminación de un proceso que se inició en el primer trimestre de 2004, y que se enmarca dentro del proyecto de modernización que la entidad viene desarrollando en los últimos años.
Para el próximo mes de abril, Riegos de Levante prevé ya desarrollar todo el trabajo diario en las nuevas dependencias. Mientras tanto, los comuneros pueden realizar cualquier tipo de consulta en los locales de Gilberto Martínez, donde igualmente siguen los servicios técnicos y los responsables del desarrollo de los distintos proyectos en los que se está trabajando.
Precisamente, los locales que viene ocupando en régimen de alquiler desde hace más de treinta años en dicha calle, se han quedado pequeños para todo lo que se viene llevando a cabo.
El presupuesto inicial de la sede de la Comunidad en el Parque Agroalimentario, ascendía a 1,3 millones de euros. Tiene sótano, planta baja y una altura. La iniciativa se ha desarrollado de forma paralela al proyecto de modernización.
Las oficinas cuentan con el centro de telemando, desde donde se controlarán los contadores del riego localizado de las parcelas una vez se hayan completado las instalaciones.
Desde este centro se podrán abrir y cerrar las válvulas de los contadores, cuando el regante lo solicite. El sistema es automatizado, de tal manera que cada metro cúbico de agua que se consuma se enviará al telecontrol para su posterior facturación.
Según explicó el gerente de Riegos de Levante, José Manuel Miralles, «el traslado no está afectando a la actividad diaria de la Comunidad. Se están atendiendo las consultas y prosigue la venta del agua disponible desde las distintas comunidades de base. Aunque a lo largo del próximo mes confiamos en que todo se irá normalizando en cuanto a centralizarlo todo definitivamente desde la nueva sede».
Venta de agua
Los agricultores de Riegos de Levante están haciendo buen uso del agua que la Comunidad puso a la venta, procedente de la compra que el Sindicato Central de Regantes realizó a una comunidad del Alto Tajo. La posibilidad de que haya un nuevo desembalse al Segura es muy remota, a tenor de las manifestaciones de responsables del Ministerio de Medio Ambiente.
Riegos de Levante está al mismo tiempo desarrollando las obras de modernización de sus regadíos. Se han colocado 197 kilómetros de tubería que posibilitarán la instalación del sistema de riego localizado por goteo en 2.217 hectáreas, beneficiando de este modo a 2.403 agricultores pertenecientes a la comunidad de regantes El Canal, que integra el primero y segundo de Levante.