Cómodo y relajado, Dani Sordo era la personificación de la alegría. Su segundo puesto en el Rally de Cataluña ha confirmado que el piloto de Torrelavega es rápido, muy rápido, y que puede llenar el hueco dejado por Carlos Sainz en el mundo de las carreras. Sin embargo, Sordo no quiere alzar la voz para demostrar su gozo o para quejarse con su situación. Su cuarto en México y su segundo en las carreteras tarraconenses no le aseguran que complete el Mundial con los mayores. «Es una cuestión de más dinero», comentó Sordo, quien analizó los pormenores de la prueba catalana y el siguiente rally en Córcega.
Pero su acto de precocidad, sólo tiene 22 años, ha hecho que ya se empiece a hablar de él como el hombre a seguir en el Mundial durante los próximos años. «Cuando me pongo el casco y el mono y me meto en un coche de competición, me olvido de todo», confesó, a pesar de las prudentes palabras de sus padres. «Mi madre siempre me dice que vaya tranquilo y que no corra mucho», bromeó.
De momento, la primera posición, si el francés no tiene problemas, está vetada. Sabe que esta temporada de es de aprender, una transición para 2007, cuando las grandes marcas vuelvan al campeonato. Entonces, a lo mejor, podrá adelantar a Loeb.