La restauración de Cabiria ha contado con el patrocinio del cineasta Martin Scorsese, apasionado de las joyas del pasado y cada vez más volcado en su divulgación. La proyección de Turín estuvo precedida de un breve discurso en vídeo: «Estáis por ver una de las películas en las que empezó todo. (...)Vi 'Cabiria' por primera vez en los 70 y como muchos americanos me dejó impresionado. Descubrí que muchas de las innovaciones que creíamos americanas, como el suntuoso movimiento de la cámara, la difusión de la luz o la ambición épica, tuvieron origen en esta película. También me conmocionó el filme en sí, por su maestría. Es una película prácticamente hecha a mano. (...) Wittgenstein decía que se reía cuando oía decir qué admirables debían de ser los rayos para los hombres primitivos, como si hoy fueran menos extraordinarios. Así ocurre con 'Cabiria', que no necesita ninguna particular indulgencia. Es tan extraordinario hoy como hace 93 años».